Soy Mel, creadora de CLACK.
Detrás de esta marca hay una persona, una idea que esperó su momento y muchas ganas de llevar algo simple, útil y lindo al día a día de otras mujeres.
CLACK nace en Tucumán, una provincia donde el verano se siente de verdad: el calor puede llegar a 45 grados, y salir de casa sin algo que te ayude a sobrellevarlo es casi imposible.
Hace aproximadamente dos años tenía el deseo de revender abanicos, pero por distintos motivos no pude concretarlo. La idea quedó ahí, esperando. Hasta que finalmente llegó el momento de hacerlo realidad.
La necesidad apareció en un lugar muy puntual: las fiestas electrónicas. El calor, la gente, las horas bailando… el abanico dejó de ser solo algo funcional y se convirtió en un objeto que acompaña, que se comparte y que forma parte del momento.
Ahí entendí que esto no era solo para un espacio, sino para muchos más. Quise sacarlo al mundo, llevarlo a donde más se necesita: al trabajo, a un evento, a una salida, a una noche especial o a una simple caminata por la ciudad en pleno verano.
Los abanicos de CLACK tienen diseños simples y sin dibujos porque están pensados para acompañarte, no para imponerse. Funcionan con cualquier look y en cualquier ocasión: de día o de noche, en una fiesta, en un evento de gala, en una salida informal o simplemente para estar cómoda sin resignar estilo.